Buenas gente.
Ya se que yo aqui soy el pesado de Hacienda y el de los politicos, y lo asumo. Hoy vengo a otra cosa y os pido perdon de antemano porque no se escribir estas cosas.
Mi padre murio el 14 de marzo. Ochenta y tres años. Un infarto en el sofa viendo el futbol, que es como el hubiera querido irse y asi se lo dije a todo el mundo en el tanatorio. Han pasado tres meses y no he llorado ni una vez. NI UNA.
Organice el entierro, hable con la funeraria, con el notario, con el banco. Me encargue de los papeles de mi madre, de la pension de viudedad, de vaciar el piso de Alicante. Todo yo, porque mi hermana estaba destrozada y no podia con nada. Y todo el mundo me decia que si soy muy fuerte, que si menos mal que estas tu.
El sabado pasado fui a por unos tornillos a la ferreteria de siempre y el chaval del mostrador, que tendra veintipocos, me pregunto que tal estaba mi padre que hacia tiempo que no le veia. Y yo le dije que bien. Le dije que bien y me fui con los tornillos.
Llevo desde el sabado sin dormir bien y sin saber por que me jode tanto una tonteria asi.