llevo tres años y dos meses. Voy a trabajar por la misma calle desde 2011 y en esa calle hay un bar que se llama El Cruce, que era el mio, el de todos los días a las seis y media. Este lunes iba tarde y en vez de cruzar pase por delante. No entré ni se me paso por la cabeza entrar. Estaba Manolo en la puerta fumando y me dijo Mar cuanto tiempo, y yo le dije que muy bien, que ya nos veremos, y seguí andando. Y llegue a la oficina y me metí en el baño y estuve seis o siete minutos llorando sin saber por que. Sigo sin saberlo, cuatro dias después. No tenia ganas de beber. Es otra cosa y no encuentro la palabra.